Aspirantado

Es la primera etapa que nos regala nuestra Madre Iglesia. Tiene lugar antes de entrar en el Monasterio, y dura entre uno y dos años. Se trata de un tiempo de mutuo conocimiento, de crecer poco a poco en la relación con el Señor, y es un tiempo de discernimiento para descubrir la vocación y el lugar al que te llama el Señor. Este camino de discernimiento será siempre desde el gozo y la paz. Caminas de la mano de la Madre Maestra, junto a las hermanas del Noviciado, y en comunión con toda la Comunidad a través de llamadas, visitas... En caso de que se vea una semilla de vocación y que la persona responda “sí”, entonces el aspirantado culmina en la experiencia dentro del Monasterio.

  Vive de Cristo
Aspirantado

Experiencia

Consiste en un tiempo de discernimiento para vivir más de cerca la vida dominicana contemplativa. La aspirante entra en clausura y comparte nuestra vida durante unos días. Terminado el tiempo de la experiencia, la aspirante junto a la Madre Maestra discernirán en mutuo acuerdo si este es el camino al que el Señor la llama. Si es su camino, volverá a su casa para iniciar los preparativos de su entrada en el Monasterio como postulante.

  Vive de Cristo
Experiencia

Postulantado

Es un periodo de un año, en el cual la postulante participa de la vida del Noviciado, junto a otras jóvenes que comparten la misma llamada. Se provee de tiempo para la oración personal y comunitaria, la vida fraterna, el trabajo, la evangelización y el estudio. Este tiempo de formación ayuda a discernir y a adaptarse progresivamente de su vida secular a la vida monástica contemplativa.

  Vive de Cristo
Postulantado

Noviciado

Este periodo se inicia con la Toma de Hábito: se viste a la postulante con el hábito, se le pone el velo blanco y tiene lugar el cambio de nombre. Ahora ya forma parte de la Orden (de ahí el nombre; "novicio" significa "nuevo"). Esta etapa dura dos años y la novicia debe, ante todo, profundizar en su amistad con Cristo porque, sin esta amistad, nunca será capaz de asumir y mantener las promesas de entrega a Él y desear crecer en el conocimiento del carisma que está llamada a vivir. Es el periodo de la verdadera iniciación religiosa.

  Vive de Cristo
Noviciado

Profesión Temporal

Esta etapa abraca un mínimo de cinco años: desde el final del Noviciado hasta la Profesión Solemne. El último año de profesa temporal ya no se vive en el Noviciado, sino que se pasa a vivir en Comunidad, con las monjas solemnes.

  Vive de Cristo
Profesión Temporal

Profesión Solemne

La Profesión Solemne es un acto de transcendencia decisiva para la profesa, en cuanto reafirma definitivamente su consagración a Dios para siempre.

  Vive de Cristo
Profesión Solemne