JESÚS, ESCOGIÓ A DOCE PARA QUE ESTUVIERAN CON ÉL
12 Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios.
13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles.
14 A Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé,
15 a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes;
16 a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor.
17 Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón,
18 que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados.
19 Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.
(Lc. 6,12-19)
Una noche entera pasó Jesús orando a Dios en el monte antes de elegir a sus doce Apóstoles, sus íntimos. Esta elección era trascendental, porque con estos hombres iba a cimentar su Iglesia. Y no se trataba de elegir a los mejor dotados, sino de acertar con el criterio de Dios sobre cada uno de ellos, que no se parecía nada al juicio de los hombres. Pues “el hombre mira las apariencias, pero el Señor ve el corazón”. Y así Jesús,lleno del Espíritu Santo, se dispuso a elegir a los suyos. Y, aquí aparece el Evangelista, enumerando a cada uno de ellos.
Y cuando llegamos a Judas Iscariote, que fue el traidor, nos sorprende que Jesús lo eligiera para ser de sus íntimos. Porque ÉI sabía su futuro pecado, detestable con la traición. Pero no podemos pensar que Jesús lo ignoraba, porque dice en el Evangelio de (Juan 6,70): ”¿No os escogí yo a vosotros los doce? y, sin embargo, uno de vosotros es un diablo”. Y también en el (Sal.41,9): “mi amigo de quien yo me fiaba, quecompartía mi pan, es el primero en traicionarme”.
La elección de Judas por Jesús es uno de los misterios teológicos más estudiados en la Biblia. No se puede pensar que, cuando lo eligió, ya era un diablo. Dios no anula la libertad humana y aquí se percibe que Judas fue poco a poco endureciéndose ante el amor que le ofrecía Jesús. Y en el discurso de la Eucaristía, muchos discípulos lo abandonaron, y cabe pensar que ante la confesión de Pedro: “Señor, ¿a quién vamos a acudir?, Tú tienes palabras de vida eterna”, Judas se apartó de esta adhesión y confesión, y ahí comenzó Satanás a maquinar en su corazón,aunque seguía con Jesús y los once.
La tradición de Judas era, por tanto, un eslabón necesario en el plan de la Redención de Jesús con su prendimiento, Pasión, Muerte y Resurrección. Pero todo esto no deja de sernos a la razón humana un misterio de Dios. Por tanto, el silencio ante nuestras reflexiones, es lo mejor que le alaba y glorifica con nuestra humildad. Pero, sí que puede sernos un aviso para nosotros, que nos movemos en el terreno de lo sagrado. Nada nos asegura nuestra fidelidad a Dios, sino el don de temor y una gran acogida de los planes de Dios, que muchas veces nosserán misteriosos.
Y sigue Lucas relatándonos las numerosas curaciones y expulsiones de demonios: “Todos querían tocarlo porque salía de ÉI una fuerza que los curaba a todos”. No necesitaban contarle su dolencia, sino que sólo con tocarlo, sanaban. Lo que tocaba a Jesús era la fe de las gentes y su adhesión a su Persona y es que, sin fe, no recibimos la Salvación. Sin fe no agradamos a Dios, pero con ella le arrancamos todo lo que le pidamos, si ello es bueno para nuestra santidad y amor a Dios.
Jesús se ha hecho hombre para entregarnos todos los dones del Padre y su divinidad lo primero. Porque, “en el cielo seremos semejantes a ÉI,porque lo veremos tal cual es”. Y “todo lo que el Padre me ha dado, os lo he dado a conocer”. Y este “todo” es Él mismo.
¡Señor, haznos verdaderos discípulos y amantes de tus enseñanzas y voluntad! ¡Queremos ser santos como Tú que eres Santo! ¡Qué así sea!¡Amén! ¡Amén!
