NATIVIDAD DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Escrito el 08/09/2026
Sor Matilde OP


1 Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: 

2 Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, 

3 Judá engrendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, 

4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab engrendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón, 

5 Salmón engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé, 

6 Jesé engendró al rey David. David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón, 

7 Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiáengendró a Asaf, 

8 Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías, 

9 Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, 

10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, 

11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia. 

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, 

13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakimengendró a Azor, 

14 Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud, 

15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattánengendró a Jacob, 

16 y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. 

18 La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. 

19 Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. 

20 Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. 

21 Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» 

22 Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: 

23 Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.» (Mt. 1,1-16.18-23)

 

El día en el que la Virgen María abrió sus ojos a este mundo nuestro,una luz nueva bajó del cielo a la tierra. Ella, que, por un privilegio de Dios, nació sin pecado y nunca cometió pecado, es la única criatura,después de Cristo, que era purísima sin ninguna tendencia de nuestra concupiscencia. Ella supo este Misterio de la Inmaculada Concepción al recibir el anuncio del ángel que la llamó: “llena de gracia” y “hashallado gracia ante Dios”. Ella, aunque es la Madre de todos los pecadores, como le dijo Jesús a Juan en la cruz: “he ahí a tu Madre”, no cometió nunca pecado alguno. Por esto, con su excelsa gracia, puede auxiliar a todos sus hijos que todavía peregrinan en este mundo, no exento de peligros.

Y hoy nos pone san Mateo una exhaustiva genealogía de Jesús que se remonta a Abrahán. Y es que, Jesús, nació de la Virgen María no al azar,sino que tiene delante de ÉI a un pueblo, el pueblo escogido por Dios que, en sus miembros, fue haciendo historia sagrada hasta llegar a José,hijo de David, hijo de Abrahán, en quien se han cumplido todas las promesas que Dios hizo a sus Padres durante años y años.

José es el esposo de María y aunque no tuvo nada que ver en la concepción de Jesús, era su padre legal y a quien el Ángel Gabriel le encargó poner el nombre a este hijo de María: “le pondrás por nombre Jesús, Salvador, porque ÉI salvará a su pueblo de los pecados. José fue un fidelísimo padre de Jesús que acogió a María, su mujer, y cuidó a Jesús en su infancia, adolescencia y juventud. Su amor por el Hijo de Dios fue siempre insobornable y sabemos que es un santo muy poderoso, junto a María en el Cielo. Si debemos todo a María, la Madre de Jesús, a José no le debemos menos y esto porque Dios lo eligió entre todos los hombres para ser el depositario de sus más grandes misterios:su Madre María y su Hijo Amado, Jesús.

¡Oh María Inmaculada, muéstranos el camino para llegar a ser puros y limpios en la presencia de Dios! ¡Que, aunque el Adversario nos asegure que somos sucios e indignos de nuestro Dios, tú, oh María, infúndenos tu gracia que es la única agradable a Dios y la que de pecadores nos hará santos y bienaventurados! ¡María, tú que supiste de los sufrimientos de la vida y nunca dejaste de confiar en Dios y esperar con fe la ayuda poderosa de lo alto, haznos fuertes en la adversidad y, sobre todo, que en cada momento arranques de nuestro corazón la acción de gracias y la alabanza al Señor que todo lo ha hecho bien y seguirá haciéndolo! ¡María, Madre Inmaculada, escucha, por tu gracia, mi plegaria que está sumergida en la fe y abandono en Dios! ¡Qué así sea! ¡Amen! ¡Amén!